Los pueblos, la humanidad, poseen argumentos solidos mas que necesarios para hacer sus propias revoluciones. Todos tienen acumuladas historias de invasiones extranjeras con la complicidad de sus respectivas burguesías nacionales, en favor del imperialismo. Todos los pueblos tienen sus héroes, sus víctimas y también sus traidores. Toda revolución necesita de una Vanguardia revolucionaria, muchas de ellas han logrado sus objetivos junto a sus respectivos pueblos, es decir que han logrado que sus programas revolucionarios sean tomados por las mayorías obreras y populares, haciendo sus aportes desde la lucha para la toma del poder. Otras Vanguardias fueron derrotadas, pero que dejaron una huella muy profunda en la memoria de los pueblos. Del mismo modo, queda demostrado que el poder se gana y consolida por la vía armada.