Agustín Tosco, la libertad y por el socialismo

Las conductas de las Organizaciones autoproclamadas revolucionarias, no nos dejan de sorprender a todos aquellos, que ingresamos a diferentes Organizaciones, lo hicimos con la voluntad de revolucionar el mundo en que nacimos y vivimos.

Con la formación de nuevas corrientes de opinión, y “nuevas” formas de Organizaciones, somos conscientes –o deberíamos serlo- que iniciativas de este tipo no es la primera vez que se promueven. También sabemos que muchas de ellas se han frustrado a poco de nacer por la acción sectaria, aparatista y en definitiva anti obrera de las fuerzas mencionadas. Pero también entendemos que a pesar de los fracasos mencionados, hay que seguir insistiendo, pues –creemos- que es el camino correcto. Hoy a pesar de la confusión que se siembra, todo va siendo más claro.

Es evidente que esta insuficiente acción y organización independiente de nuestra clase, está formada y se constituye en la misma base, para todo tipo de maniobras de las burocracias, tanto de la CGT’s y la CTA’s, como así también de la izquierda reformista, que aprovechan esta coyuntura para confundir, paralizar y arrastrar a los trabajadores, tras una u otra fracción de la burguesía, estén representadas estas por el gobierno o la “oposición”.

Bajo la reciente –pero no nueva- ¿unidad?, persiste la división entre los burócratas de la CGT, división para nada producida en función de los intereses de los trabajadores (sino de sus negocios), la virtual licuación de la CTA, también dividida en su apoyo a la burguesía, la absoluta inacción y parálisis de la llamada oposición de izquierda dentro de la CTA, el desbarranque político e ideológico, sin atenuantes, del PCR, y las mil y una caras del menchevismo argentino –es decir el trotskismo-, y de Convergencia Socialista –uno de los apéndices del menchevismo-, del PRML, y varios Movimientos Sociales, que en su momento han engordado las filas de la Sociedad Rural Argentina, la burguesía agraria o el gobierno, esclarecen a miles de trabajadores sobre cuál es el verdadero papel de todos estos sectores respecto a los intereses de nuestra clase Obrera.

En este sentido bienvenido sea el conflicto y la lucha entre la propia burguesía. Bienvenido porque en unos pocos años permitió aclarar problemas, posiciones y conductas políticas, contra las cuales veníamos luchando desde hace años. Posiciones que han estado trabando, desviando, y aplastando toda posibilidad de organización y lucha independiente de los trabajadores, respecto a la burguesía, el gobierno, las patronales y la burocracia sindical.

El repugnante espectáculo que millones de trabajadores hemos podido ver en vivo y en directo en los dos actos de esos días del ‘99 (la 125), las banderas rojas (fundamentalmente las de los Troskos) de esas organizaciones, flameando junto a la Sociedad Rural, la CRA, la F. Agraria, L. Murphy, De la Sota, la Carrio, o en el otro acto, junto a Kirchner, los gordos de Moyano, el PCA, los D Elia y a otros personajes totalmente identificados con las políticas anti obreras, constituyen uno de los hechos más valiosos e ilustrativos de los últimos tiempos para la educación política de los trabajadores.

Allí, en el papel que juegan todas estas fuerzas como furgón de cola de la burguesía, reside gran parte de las dificultades con las que tropieza nuestra clase en su lucha por desarrollar el clasismo y la lucha por la revolución y el socialismo. Dificultades que debemos vencer y superar lo más rápidamente posible, luchando y organizándonos por fuera de la burocracia sindical y contra los reformistas que actúan en nuestro propio campo.

Ese conflicto y los nuevos que se abriran, han tenido la virtud de delimitar con mayor claridad todas las posiciones. Ahora corresponde a los trabajadores con conciencia de clase, avanzar con decisión en la coordinación de todos aquellos cuerpos de delegados, comisiones internas y agrupaciones de ocupados y desocupados que hemos estado protagonizando todas las luchas. Romper con el aislamiento, que los sectores antes mencionados crean sobre las mismas, organizando encuentros locales, regionales y nacionales de trabajadores ocupados y desocupados para discutir todos estos problemas, elaborar los programas de lucha, y los métodos de acción que ayuden a desarrollar y consolidar al clasismo como la alternativa de lucha y organización independiente de los trabajadores. Si logramos poner en pie y consolidar esta alternativa, seguramente esta fuerza, aunque sea débil en un principio, será un poderoso imán para miles de luchadores que hoy actúan dispersos, o para todos aquellos compañeros que van haciendo su experiencia dentro de las organizaciones socialdemócratas, los partidos reformistas de izquierda (trotskismo), o con la burocracia de los gordos y la CTA.

Frente al conflicto que divide y enfrenta a la propia burguesía, en la disputa por la apropiación y concentración de las superganancias derivadas del aumento mundial de los alimentos, son numerosas las organizaciones y compañeros que han llegado a una conclusión común. Falta en el mismo, la intervención, la acción y organización independiente de la clase obrera, falta su voz potente y decidida, levantando sus propias banderas reivindicativas para intervenir desde una perspectiva clasista -que no tiene nada que ver con el economisismo-, que nos permita cambiar de raíz la base, la dirección y el contenido del conflicto.

Superar hoy esta debilidad es más que necesario, pues cualquiera que sea la solución que la burguesía encuentre a su disputa, el pato de la boda ya somos, y seremos en mayor medida aun, los trabajadores del campo y la ciudad.

Solo falta que los trabajadores con conciencia de clase tomen las cosas en sus propias manos, con un nuevo tipo de organización y las lleven hasta la victoria final, el socialismo revolucionario.


Querido Compañero Negrito

Negrito Avellaneda

A pesar de las torturas que le infligieron en la comisaría de V. Martelli, el Negrito no delató a ningún compañero, a pesar de que conocía muchos domicilios y cada una de las actividades de los comunistas del lugar: "Mi hijo ya tenía su educación y una gran valentía, lo mataron militante de la Federación Juvenil Comunista

Querida Compañera Laura

Laura

A los 41 años, sorpresivamente, su corazón, que no paró un solo instante de bregar desinteresadamente por el bienestar de los demás, ni de soñar con un mundo hermoso, digno de ser vivido por todos los seres humanos, sin miseria ni explotación, dejó de funcionar, militante del Partido Comunista de los Trabajadores

Querida Compañera Ceci

Cecilia

Donde había una lucha allí estaba Ceci, donde había un preso político allí estaba su solidaridad activa, donde se escondía un represor allí iba ella a buscarlo y desenmascararlo a través de los escraches. Ceci, obrera y estudiante, militante y revolucionaria, militante del Partido Revolucionario Guevarista