Volvemos a experimentar una “nueva” dictadura burguesa

Mauricio Macri

Entramos en una era nueva cuyo rasgo determinante es ‘lo desconocido’. Ahora todo puede ocurrir. La globalización experimentada desde la época de R. Reagan y Margaret Thatcher, ha habido ganadores y perdedores, entre los ganadores se encuentran las grandes corporaciones financieras y manufactureras del mundo (Davos), y los perdedores fueron todos aquellos países denominados subdesarrollados

anclados en algunos tratados de “libre comercio”, países que fueron transformados en simples proveedores de materias primas sin valor agregado y las industrias, transformadas en simples subsidiarias de las multinacionales, la mayoría “maquiladoras”, es decir montadoras de componentes – de automotores, electrónicos etc.- con bajo costo laboral, esa es la regla.

Diferente es la República Popular China, en donde emigraron las casas matrices a ese país, desde todos los lugares del planeta, especialmente de los EE.UU., aparte de ser la nación acreedora más importante de la economía norte americana, China posee 1,240 billones de dólares en bonos de la reserva federal. Se nota que la “globalización” promovida no les sirvió de mucho, ya que es EE.UU. uno de los países que más deuda externa tiene, por otro lado, los más beneficiados de esta “globalización” son las corporaciones especulativas de las finanzas globales.

Desde la caída de Lehman Brothers Holdings Inc. (2008), la economía mundial entró en una crisis de la cual no pudo salir hasta nuestros días. Si argentina de alguna manera “zafó” (aunque tuvo que devaluar en un 20%) fue por medidas anti cíclicas que trataron de mantener los ingresos de los trabajadores en defensa del mercado interno, como principal medida de supervivencia ante la debacle de la economía mundial, casi vivir con lo nuestro que no es poco.

El desgobierno de M. Macri, destrozó literalmente el proyecto llevado hasta diciembre de 2015, liberó la compra venta del dólar (cepo), abrió las importaciones sin ningún tipo de restricciones, devaluó la moneda en un 60%, que se trasladaron inmediatamente a los precios generales y en particular los de la canasta familiar y su correlato de despidos, suspensiones, cierres de fábricas y comercios, pérdida del poder adquisitivo real (de los que aun trabajan) del orden del 13% con respecto al 2015 y la inflación anualizada del 45%, un verdadero terremoto.

Lo mencionado en el párrafo anterior, fue llevado a cabo por el “mejor equipo” de CEO’s y economistas liberales ortodoxos, no se puede creer que estos tipos, subestimen, las posiciones que mantuvieron Gran Bretaña con respectos a la separación de la Unión Europea (brexit), las opiniones de Ángela Merkel, Marine Le Pen que tienen un cosmovisión del mundo totalmente diferente a la burguesía macrista, tanto los británicos, los alemanes y los franceses, están podridos de ponerle el hombro a las economías más débiles de la eurozona, actitudes que en el “fondo” contactan con las de Donald Trump, economía, racismo migratorio etc. Lo único que le piden a Trump, es que se respeten los acuerdos de la OTAN, cosa que el electo presidente yanqui, parecería condicionar.

El equipo gubernamental de M. Macri, siempre subestimo o ridiculizó los acuerdos logrados por la administración de Cristina Fernández, con la Federación Rusa y la República Popular China, aunque no tardo un mes en “devorarse” el dinero chino que estaba en el Banco Central, el cual estaba ahí, para ser utilizado en las represas de Santa Cruz y Atucha III.

Con la asunción de M. Macri, se reinaugura una nueva etapa de saqueo y robo, primero condonando deudas a los grupos concentrados de la economía y tomando deuda externa en un contexto de desindustrialización fenomenal, que hará impagables esos compromisos contraídos, tomando en cuenta la paralización de la economía en general, y el déficit fiscal, pero en el caso de pagarse será con más ajuste a los trabajadores.

Por último, vale recordar que, desde el progresismo, solo se sale con más derecha, hace años que esta Web lo viene escribiendo. Del mismo modo quedo demostrado que las posiciones de los reformistas y la de los mencheviques argentinos del FIT, más los gordos de las CGT’s, al pegarle a la administración anterior, minaron la posibilidad de avanzar en el tiempo sobre un proyecto de país que, a partir de las organizaciones de base del pueblo y los partidos políticos de la izquierda revolucionaria, logren otro tipo de salida política anticapitalista, por las vías tradicionales o no.

El Dengue