La corrupción, esencia del capitalismo

Marx realiza una crítica a la economía clásica, la cual plantea: que la primera acumulación de capital se da a causa de que una parte de los hombres que trabajaban se dedicaban a ahorrar lo producido por su trabajo, mientras que otros lo derrochaban. Esta era la explicación de un economista clásico para plantear el origen del sistema capitalista y de la división de clases –entre los trabajadores y el capitalista-, en cierto sentido.

“Hemos visto cómo el dinero se transforma en capital; cómo mediante el capital se produce plusvalor y del plusvalor se obtiene más capital. Con todo, la acumulación del capital presupone el plusvalor, el plusvalor la producción capitalista, y ésta la preexistencia de masas de capital relativamente grandes en manos de los productores de mercancías. Todo el proceso, pues, parece suponer una acumulación "originaria" previa a la acumulación capitalista, (como la llama Adam Smith), una acumulación que no es el resultado del modo de producción capitalista, sino su punto de partida.”

Como muestra Karl Marx, la acumulación originaria del capital es lógica e históricamente la que permitió poner en marcha la producción y reproducción en el sistema capitalista lo cual llevo a la creación de un concepto de trabajo y la forma de la producción de mercancías.

La acumulación originaria de capital también marco la división entre los hombres. La división de los hombre los clasifica como capitalistas y trabajadores, si no se hubiese dado tal división de los hombres, nunca se habría iniciado el capitalismo.

La diferencia entre el capitalista y el trabajador, es la diferencia de la posesión, ya que el hombre capitalista posee la riqueza, y los medios de producción, y acceso a materias primas, producto de lo saqueado, en cambio el hombre trabajador (la mayoría) sólo cuenta con su fuerza de trabajo.

Para ser exageradamente sintético, se puede decir que “el capitalismo viene al mundo “chorreando sangre y lodo” porque se dio a partir de la expulsión, en muchos (la mayoría absoluta) casos fueron violentos, arrebatándoles al campesino originario de su tierra. Y de la acumulación de riquezas tras la colonización, la cual costo la sangre de muchos aborígenes entre ellos los aborígenes americanos.

A partir de lo analizado por “Carlitos” Marx, solo me hago algunas preguntas, ¿Cómo se generó la tenencia de la tierra en nuestro país?, por otra parte vuelvo a preguntar, ¿Acaso les compraron las tierras a los familiares de Ceferino Namuncura, Juan Chalimin, o Tupac Amaru?, definitivamente NO, fue la sangre de los pueblos originarios su costo… ¡¡Ese es el origen de la oligarquía argentina!!, que no difiere en casi nada con las del resto de las “familias” patricias, de todo el continente americano.

Hacia 1810 la jurisdicción efectiva de la ciudad de Buenos Aires en la campaña no se extendía más allá del río Salado. Al norte de este río las estancias estaban originadas en las antiguas mercedes de tierras o pagos, al igual que en el resto del territorio del antiguo Virreinato del Río de la Plata. Un cuarto de siglo más tarde, el 10 de mayo de 1836, el gobierno de Buenos Aires puso en venta mil quinientas leguas de tierra, mayormente ubicadas al sur del Salado. Los principales “adquirentes” de esas tierras y las superficies poseídas, en hectáreas, fueron las siguientes personas: Álzaga, Anchorena, Díaz Vélez, que luego algunas de estas familias, y otras que se sumarán posteriormente, lograron acumular -a veces mediante alianzas matrimoniales- inmensas extensiones de campo, en parte favorecidos por la mayor disponibilidad territorial que implicó la “conquista” del desierto, y constituyeron los núcleos familiares representativos de la élite de Argentina, una aristocracia que algunos llamaron la oligarquía conservadora. Así, hacia 1928, fecha que marcó el apogeo de la burguesía terrateniente de Argentina, algunas de estas familias incrementaron sustancialmente sus extensiones y patrimonios camperos: Álzaga; Álzaga Unzué; Anchorena; Anchorena (en 1928) 382.670 ha;  Pereyra, luego; Pereyra Iraola; Pereda Girado.

Queda más claro que nunca, que el poder real es producto del robo y el asesinato, todo lo demás hasta nuestros días, siguen siendo “acuerdos” de las “familias” y sus sucesores de hoy, y que conforman el poder real en nuestro país, y en el mundo capitalista.

Es por los motivos antes mencionados, que me veo alarmado como algunas personas –solo por ignorancia – están como horrorizadas porque un ex funcionario de la administración anterior fue encontrado con “las manos en la masa”, revoleando en plena madrugada, bolsones llenos de dinero por sobre una tapia de un convento en Gral. Rodríguez. Pero a su vez me pregunto, ¿Cuál es la diferencia entre revolear bolsones sobre una tapia, o tirar los bolsones a Panamá u otros paraísos fiscales, por medios mucho más sofisticados?

La diferencia reside en que si el delincuente pertenece o no pertenece a los “vivos de antes o los actuales” es decir los dueños de la argentina, los del poder real y permanente, los cuales nos quieren hacer creer en la “normalidad” de las fortunas que poseen históricamente robadas, muy bien sustentadas por los medios de comunicación, que en programas especializados en mostrarnos como viven los ricos, y además tienen la “gentileza” de mostrarnos por la TV, las miserias que padecemos a diario, para que “ellos” sigan viviendo como viven.

Pero por otro lado vemos a uno -o varios- zonzos y/o pelotudos -como quieran calificarlo- “sorprendidos” por un vulgar chorro. El ex ministro José López, ni siquiera es un ladrón de guantes blancos, porque de serlo pertenecería a ese poder real y no hubiese sido expuesto de la forma que lo fue. Pobre de aquel político y/o funcionario que cree haber tocado “el cielo con las manos”, por más millones que se haya afanado, solo tocará – a lo sumo- el cielorraso o el techo de su casa. Con las coimas, la “justicia” de las clases dominantes, pregunto ¿serán capaces de ponerles los grilletes a los Paolo Roca, los Noble, los Unzué?, naturalmente no los incluyo a los Macri, porque son considerados por la aristocracia, como los nuevos ricos, y por consiguiente considerados de segunda categoría, pero muy bien asesorado por los “expertos lavadores”.

Pero todo lo sucedido, es que, por la ignorancia política de las mayorías populares, fuimos y somos víctimas del aparato ideológico del Estado de los capitalistas. Ya Simón Bolívar lo resumía de una forma simple, solo con dos frases memorables… a) “Un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción” y b) “Nuestras discordias tienen su origen en las dos más copiosas fuentes de calamidad pública: la ignorancia y la debilidad“.

Intentar sacar conclusiones sobre lo escrito, realmente se me hace muy difícil, si miramos al mundo tal cual es, y no como quisiéramos que sea, veremos que dentro del mundo capitalista, coexisten dos modelos: el conservadurismo y el neokeynnesianimo, entre ambos me quedo con el segundo, pero como base para la construcción de un proyecto político superador, el socialismo revolucionario. Pero es muy complicado, el llamado campo socialista ya no existe, no sabemos cómo va a terminar los acuerdos entre EE.UU. y Cuba (eso dependerá del pueblo cubano) y por último el acuerdo de “paz” entre las FRAC-EP y el gobierno paramilitar de J. M. Santos de Colombia, el panorama es más que complicado.

Si a todo esto, le agregamos la separación de Gran Bretaña de la Eurozona, la destrucción del MERCOSUR propuesta por EE.UU. y apoyada fervientemente por Mauricio Macri, entraremos lisa y llanamente a la ley de la selva, en donde Argentina y Brasil, serán devorado por China, EE.UU. y lo que quede de la Unión Europea, mientras que G. Bretaña, ocuparía el lugar principal como guarida fiscal del mundo reemplazando a Suiza y otros más pequeños como Panamá etc. El panorama es realmente arrollador en contra de los pueblos y la clase obrera. 

Sin lugar a dudas, me parece que esta es la máxima expresión de la crisis del capitalismo mundial, lo que no llego a visualizar, es la frase marxista, la cual dice que el capitalista… “lo primero que crea es, a sus propios sepultureros”…es decir LOS TRABAJADORES.

 

El Dengue